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SÍNTESIS DEL ENCUENTRO

El pasado 23 de octubre, tuvo lugar el encuentro ‘Pensar Madrid’ en el Ateneo de Madrid. Su objetivo era impulsar un proceso de reflexión política colectiva en el ámbito territorial de Madrid. Se trataba de un trabajo de indagación y creatividad y no de toma de decisiones, por lo que no se buscó llegar a acuerdos ni a consensos, más allá de la voluntad de continuidad de estos encuentros, que fue acordado por consenso entre las personas asistentes al encuentro.

En este documento os presentamos una síntesis del encuentro, con las claves metodológicas que guiaron el mismo, y sus principales conclusiones.

Claves metodológicas

La agenda prevista fue la siguiente:

  • 10:30h. Apertura puertas e inscripciones.
  • 11:00h. Comienzo del acto. Presentación a cargo del grupo motor y explicación metodológica.
  • 11:30h. Trabajo en grupos (Amarillo – Rojo – Verde – Azul).
  • 13:30h. Cierre del encuentro. Continuidad del proceso de reflexión colectiva. Actuación musical.
  • 14:00h. Salida del Ateneo.

Los momentos plenarios fueron dinamizados por el grupo motor organizador del encuentro.

Para el momento de trabajo en grupos, se contó con un equipo de facilitación metodológica, que ayudó a moderar los debates en cada grupo de trabajo (lanzando las preguntas, ayudando a centrar el debate, enmarcando cómo se desarrolla el proceso, tomando turnos de palabra…), así como con personas que se ocuparon de tomar acta.

Todos los grupos pensaron sobre las mismas tres preguntas que lanzó el grupo motor de Pensar Madrid.

  • ¿Qué objetivos políticos nos parecen prioritarios?
  • ¿Qué ámbitos o escalas territoriales serían más adecuados para trabajarlos?
  • ¿Qué herramientas necesitaríamos para componernos y afrontarlos?

El proceso de deliberación constó de los siguientes pasos:

  • En primer lugar, hubo tres minutos para reflexionar, a nivel individual, sobre las preguntas y tomar notas de las respuestas, reflejándolas a modo de propuesta en un post-it por cada una de ellas.
  • A continuación, por parejas, se dispuso de seis minutos para poner en común con la persona de al lado las respuestas. La idea era que las dos personas tuviesen tiempo de compartir sus respuestas. Siguiendo el espíritu de los procesos deliberativos, se animó a integrar en las respuestas personales los aspectos que se hubiesen comentado en la pareja y que se considerasen significativos.
  • A continuación, todos los post-it se pegaron en el panel preparado para ello.
  • Una vez hecho esto, y ya de nuevo en el grupo grande, hubo una ronda para que las personas que lo desearan expusieran en un minuto sus respuestas, siendo sintéticos y tratando de ofrecer las respuestas en formato de propuesta.
  • A medida que este proceso se fue realizando, desde la facilitación se propusieron posibles agrupaciones de propuestas afines, no con ánimo de lograr acuerdos, sino de ordenar la información.
  • En los grupos en los que el tiempo lo permitió, hubo un tiempo para deliberar sobre las propuestas aparecidas, no en clave de buscar acuerdos, sino de profundizar en el debate. Por ejemplo, comentando desafíos u oportunidades de las propuestas, posibles hilos comunes, etc.

Varias personas del grupo motor tomaron acta en cada grupo pequeño del proceso y de las propuestas.

Una vez acabó el trabajo de los grupos pequeños, se volvió al salón de actos. Se presentó una síntesis de lo hablado y se cerró la sesión con preguntas sobre cómo había ido el día y sobre la posible continuidad del proceso de reflexión.

En los días siguientes al encuentro, se envió una encuesta anónima de evaluación.

Principales conclusiones

Partíamos de la idea de que en Madrid ya había pasado el tiempo del duelo, que teníamos que reencontrarnos y volvernos a mirar a la cara para ponernos en marcha. Que tenemos que recuperar la ciudad y la comunidad. En la presentación decíamos que queríamos poner en valor el propio debate, queríamos ser semilla antes que fruto.

¡Y lo hemos conseguido! Nos hemos reunido casi dos centenares de personas buscando esa reconexión con la realidad de nuestra ciudad. Y lo hemos hecho en un ambiente de curiosidad y expectación, de alegría por reencontrarnos y de ganas de seguir. La votación a favor de una segunda convocatoria fue unánime.

Lo primero que hemos constatado es que había ganas. Que, a pesar del desconcierto, de los malestares, de los desengaños sufridos en el ciclo anterior, queremos volver al ruedo. Nos falta ilusión y contacto con algunos de los movimientos activos en la ciudad, pero creemos que la dureza de la crisis social y ambiental que estamos sufriendo no nos permite permanecer pasivas. Son demasiadas las brechas abiertas para seguir quietas.

En los debates se delinearon problemas que cada vez se hacen más urgentes: la vivienda, la pobreza energética, los cuidados a la infancia, la educación, la propia salud… Vivimos en una sociedad carente de justicia social y de cohesión, en un marco ambiental extremadamente precario. No nos parece que esta situación pueda mantenerse por largo tiempo.

Y sin embargo constatamos que lo de la “nueva política” no era sólo un slogan. Todas las personas que acudieron a la cita insistieron en la necesidad de nuevas formas políticas, de crear espacios inclusivos auto-organizados, de sostener algún tipo de organización más amplia, cohesionada y resistente, que sea capaz de interpelar a las Instituciones de tú a tú. Tal vez una organización híbrida que no le haga ascos a lo institucional y lo electoral pero que no se deje atrapar en sus redes. La experiencia pasada nos debería servir para saber que desde las instituciones también se hace política, que no son meros instrumentos neutros de gestión. Y para saber que los movimientos también tienen un techo. Se impone algún tipo de hibridación entre esos dos ámbitos, una comunicación más fluida, una reciprocidad que huya de los meros cálculos electoralistas.

Tampoco le hacemos asco a otras herramientas como las digitales. Necesitamos salir del discurso único de los poderes mediáticos, poniendo sobre la mesa otras voces y otras alternativas.

¿Por dónde empezar? La mayor parte de los asistentes se inclinaban por destacar la importancia de los barrios. Sin despreciar ninguna escala de actuación, la dimensión barrial, distrital y municipal centraba la atención de la mayoría.

Con un rasgo específico. A nuestro alrededor las personas en situación más vulnerable están excluidas de la ciudadanía: por ser migrantes, por no tener papeles, por tener trabajos informales, por haber agotado las ayudas y los recursos, por pasar privaciones… VOX recoge ese malestar. Mientras que la derecha toma el concepto de libertad, lo reduce y lo caricaturiza, la izquierda está confusa. Hay cansancio, rabia, miedo, cunde la idea de que la movilización social y el conflicto pueden ser perniciosos, de que es mejor delegar que participar.

Nos han robado la libertad y la alegría en muy poco tiempo y hay que volver a encontrarse para abandonar el individualismo imperante y el espejismo de las soluciones individuales. Para experimentar de nuevo la fuerza de actuar unidas.

Ya hemos dado el primer paso. ¡Nos vemos pronto!

 

Próximo paso

De acuerdo con lo expuesto, se convocará a una próxima reunión a todas las personas interesadas en sumarse a la organización del segundo encuentro, que permita la continuidad, el desarrollo y la profundización del proceso de reflexión lanzado el pasado 23 de octubre.

ANEXO. Dossier de materiales ‘Pensar Madrid’

Convocatoria

Pensar Madrid. Reencontrarnos para mirar adelante.

Grupo motor del encuentro ‘Pensar Madrid’.

Madrid, 23 de septiembre de 2021.

 

Hoy se lanza una iniciativa que pretende reunir y reencontrar. Un encuentro abierto a las distintas sensibilidades y realidades sociopolíticas de Madrid, con el único fin de volver a pensar juntxs el pasado, el presente y el futuro de nuestro territorio.

Se plantea hacerlo de un modo participativo, inclusivo, festivo y alegre, todxs juntxs, apelando a quienes cuestionan y se oponen al modelo neoliberal impuesto durante décadas y a la reacción conservadora recrudecida en los últimos años.

Tendrá lugar el próximo día 23 de octubre a las 11h en el Ateneo de Madrid.

¿Qué está pasando en Madrid? ¿Qué nuevas realidades atraviesan las vidas de su gente? ¿Cómo operar políticamente sobre ellas? ¿Qué nos pasa? ¿Reaccionamos? ¿Cómo hacer colectivamente un balance del ciclo político post 15M? ¿Cómo imaginar otro futuro político para Madrid? ¿Hay alternativa al modelo neoliberal? ¿Cómo formularlo? ¿Es la vía movimentista la única a transitar? ¿Hay otras instituciones públicas posibles? ¿Con qué limites choca la acción política rupturista y transformadora? ¿Cómo habitar la diversidad de las fuerzas sociales y políticas en Madrid? ¿Cómo componer (desde la equidad y la reciprocidad) alianzas y/o relaciones entre los distintos agentes sociales y políticos en Madrid? ¿Cómo nos imaginamos esa colaboración y en qué temas sería factible/necesaria? ¿Qué tipo de espacio/s recurso/s compromiso/s seríamos capaces de poner en marcha y experimentar? ¿Nos dotamos de un espacio donde hablarnos de todo esto? Son sólo algunas preguntas que nos hacemos y cuya respuesta debe ser común y compartida. Nos debemos una gran conversación.

Sabéis contar

¿Sabéis contar? Es una pregunta que se hacía en una película mítica de 1979 llamada Los amos de la noche (The Warriors). En ella Cyrus, líder de los bajos fondos de Nueva York, insta al conjunto de pandillas a mantener una tregua, a unir esfuerzos, a huir de las distintas rencillas que los han debilitado en su enfrentamiento contra el poder de la ciudad. Somos más que la policía, proclama, esta tierra es nuestra y el futuro nos pertenece.

Más allá del guiño cinéfilo, hay algo en esa escena que bien podría servir para pensar la coyuntura política que vivimos en Madrid desde las distintas sensibilidades que se oponen al modelo neoliberal impuesto durante décadas y a la reacción conservadora recrudecida en los últimos años. Tras las pasadas elecciones regionales se abre un tiempo distinto. Un tiempo difícil quizá, lleno de incertidumbres, pero también plagado de posibilidades. Un tiempo para la recomposición, para volver a encontrarnos y urdir en colectivo otro modo de hacer ciudad y comunidad. Un tiempo de vínculos y relaciones.

Reencontrarnos

Cuando decimos “encontrarnos” hablamos de retomar el reconocimiento mutuo —con la pluralidad que le es constitutiva— como punto de partida imprescindible para imaginar un común. Parece evidente, nada nuevo, pero a veces es necesario resetear para volver a lo básico: componer juntxs el afecto, los vínculos, la sensibilidad compartida, de acuerdo a nuestros propios tiempos y espacios, sin la prisa de las maquinarias electorales, sin la eficacia exigida de la gobernanza. Desde la inclusividad, la igualdad de las inteligencias y la escucha activa.

Reencontrarnos implica ahora también tener en cuenta que venimos de la insólita vivencia de la pandemia y el confinamiento, y que necesitamos recuperar el espacio público y el convivir de los cuerpos tras un tiempo de nuevas distancias. Ahora que el replanteamiento de nuestras sociedades y de nuestra relación con el planeta se manifiesta no como un deseo, sino como una necesidad, sentimos más que nunca la orfandad de un diagnóstico y común y de un espacio de pensamiento colectivo.

Aprendizajes y experiencias

No podemos renunciar a nuestras biografías, ni a las nuevas ni a las viejas; tampoco a nuestras intuiciones, decepciones o deseos. No podemos desechar tantos aprendizajes —que vienen de muchas experiencias valiosas— pues nos sirven para abordar lo que podemos ser o dónde queremos ir o cómo afrontar un nuevo contexto político que por ahora se muestra amenazante y desesperanzador. Aprendizajes que nos han conformado y que —no se nos olvide— persiguieron de forma honesta, con dolor, alegría, éxitos y fracasos, transformar la realidad a partir de un proyecto colectivo más amplio. Esa mirada larga nos sigue posicionando ante la vida y todavía hoy tiene potencialidad para levantar la vista y seguir proponiendo un mundo distinto. Hay que seguir cultivando los saberes desde la acción colectiva para que se mantengan vivos, para continuar aprendiendo y que nos sean de utilidad. No hay sujeto sin memoria. Se hace necesario un balance del ciclo político anterior, pero no desde la tristeza y la nostalgia, sino desde la alegría y la potencia.

Ser diversxs, pensar juntxs

Y para ello, para revisitar el pasado e imaginar el futuro, necesitamos poder volver a pensar juntxs. Si algo es evidente dentro de nuestro ámbito político, el de antes y el de ahora, es que cuando más capaces somos de influir de un modo decisivo es cuando opera la inteligencia colectiva, cuando a través del debate y su socialización desbordamos las agendas políticas, nos desembarazamos de los miedos autoimpuestos, quebramos el relato hegemónico que nos dice lo que se puede y no se puede hacer. Esa inteligencia colectiva permite desbordar lo real y tejer otra forma de hacer política. Queremos estar, pensar, encontrarnos, cooperar sin renunciar a las distintas identidades, darnos una tregua entre las “múltiples pandillas de Nueva York”.

Queremos un espacio abierto e inclusivo, un espacio de análisis, de alegría, de puesta en común de dolores y deseos. Un espacio donde hacer tangible el vínculo, fuera de tacticismos y de ideas preconcebidas. Porque cuando somos capaces de cooperar sin prisas es cuando más capacidad tenemos de transformar y empujar el mundo en una dirección diferente a la prevista.

Pensar en un aquí y un ahora

Todo va muy rápido, o al menos lo parece. En los últimos años nuestro tiempo social ha entrado en una espiral de acontecimientos que hacen de nuestros análisis y estrategias colectivas un puñado de voluntades sometidas al cambio continuo. Nuestras ideas, nuestras prácticas cotidianas, nuestras resistencias, lo que queremos y cómo lo queremos, está en continua evolución. El problema no es que no tengamos apuestas para Madrid (desde la heterogeneidad de las fuerzas transformadoras), sino que nuestro modo de componer la acción política no siempre encaja con “la política de alta velocidad” que los poderes instituidos quieren imponernos. Se hace necesario trenzar los análisis y las prácticas a las condiciones de posibilidad cambiantes, sin renunciar a sus propios tiempos y modos, a sus propios lenguajes y realidades. Fomentar que nuestros modos de hacer se retroalimenten y den respuesta a cada situación, sin olvidar que tenemos un proyecto común. Habitar y conversar y disfrutar, sin caer en esa “ingeniería social” que tanto protagonismo ha tenido durante los últimos años. Permanecer abiertxs a la sorpresa, al propio devenir del proceso, sin hipótesis prefiguradas ni objetivos de urgencia.

¿Quiénes somos y qué proponemos?

Por todo ello, desde hace meses un grupo de personas procedentes de diferentes experiencias sociales, políticas y culturales, a título individual, nos hemos reunido con un solo objetivo: proponer y generar las condiciones para realizar el próximo 23 de octubre un encuentro abierto a las distintas sensibilidades y realidades sociopolíticas de Madrid, con el único fin de volver a pensar juntas el pasado, el presente y el futuro de nuestro territorio (barrio, pueblo, ciudad y región). Y hacerlo de un modo participativo, inclusivo, festivo y alegre.

No se trata de otro llamamiento a la suspirada, etérea y complicada unidad de la izquierda madrileña; ni de una tentativa y amenazadora nueva candidatura para el 2023; ni de un espacio terapéutico para la militancia dolida. Se trata de generar un espacio de encuentro y de reencuentro que sirva como marco para el inicio de un proceso de reflexión colectiva y compartida que permita analizar las circunstancias actuales y llegar a conclusiones e hipótesis de intervención política a medio y largo plazo. Un espacio que es también una llamada a la participación de cuantx madrileñx no tenga en mente rendirse y tirar la toalla. Necesitamos recuperar confianzas, dejar atrás lo tóxico, sanear el aire y reconstruir puentes que tarde o temprano se habrán de cruzar, poniendo en valor el propio proceso y la construcción en común.

Te esperamos para pensar Madrid, porque esta tierra es nuestra y el futuro nos pertenece.

Más información en: pensarmadrid.org

Palabras de bienvenida

Buenos días a todos y todas.

Nos produce una inmensa alegría estar hoy aquí. Reconocer muchas caras, descubrir otras nuevas. Si alguna virtud tiene el encuentro colectivo es que, cuando nace de la genuina voluntad por el bien común, tiene efectos tangibles en el cuerpo y las emociones. Pensamos y actuamos con el cuerpo, somos cuerpo, y es ahí donde se condensa nuestra naturaleza política más auténtica. No hay política sin emociones ni razón. No hay política sin el latigazo de los afectos. Estar en comunidad, sentir que nos vinculan lazos compartidos a pesar de nuestra irreductible diversidad, tiene un valor político innegable que, lejos de extirparlo, conviene reconocerlo y alimentarlo. Somos mejores cuando somos distintos. Por eso, veros hoy aquí, sentir(nos) hoy aquí, es un instante luminoso que nos produce una fuerte emoción política.

Venimos de un tiempo donde el vínculo, la escucha y la cooperación han sido muy difíciles. Un tiempo que arrancó allá por 2011, en plena Gran Recesión económica. Una crisis financiera que mutó en crisis social y que después desembocó en una crisis política. Un tiempo de austeridad, de luchas sociales, institucionales, culturales, en la que diferentes proyectos, prácticas, imaginarios, desplegaron lo mejor de sí. Cada cual estuvo donde pudo y donde quiso, y fue la conjunción heterogénea de posibilidades la que cambió el rumbo de lo real. Hubo luces y sombras, victorias y derrotas. Hubo alegrías y penas, sueños frustrados y heridas, pero aquella experiencia plural cargó en nosotros y nosotras una mirada crítica respecto del horizonte. Nuestros ojos cambiaron para siempre. Nunca volvieron a ser los mismos. Y cuando los ojos cambian, la mirada hacia lo que nos rodea se transforma también.

Pero con la pandemia y sus efectos, asistimos al nacimiento de un tiempo nuevo. Un tiempo donde distintos desafíos se abren en nuestras sociedades. Algunos han querido aprovechar la circunstancia para agudizar las lógicas de la desigualdad, apelando a una supuesta “libertad” que, en el fondo, esconde tan sólo la libertad de los poderosos para desentenderse de sus responsabilidades. Frente a esa libertad individualista, ciega, deshumanizada, mucha gente ha levantado otra clase de libertad, aquella que, asumiendo lo colectivo como propio, señala que no es posible la libertad si te falta un techo, si te falta una alimentación equilibrada, si te falta una educación pública de calidad, si te cierran el centro de salud de tu barrio, si precarizan tus condiciones laborales, si te agreden por ser mujer, inmigrante o LGTBI, si no puedes disfrutar del ocio y la familia. Hay un Madrid de la libertad de “postal”, “de cuento”, que esconde debajo de sí la trampa de la injusticia. Una libertad de “brillantina” que sólo sirve para hacerse fotos ante los medios de comunicación. Pero hay otro Madrid de la libertad real. Una libertad que despliega las capacidades de la gente para organizar su propia vida, para disfrutarla, para sentirse en armonía con los demás y que busca la mejora de lo cotidiano, ayudando al vecino, al que está más cerca. Una libertad que sana, frente a una libertad que se comporta como espejismo.

La pandemia dificultó el encuentro personal, tuvo un impacto decisivo en nuestras vidas. Pero no imposibilitó que cuando las cosas se pusieron muy feas, miles de personas se echaran a la calle para crear despensas solidarias que, no nos olvidemos, fueron el mayor ejercicio de libertad que se desplegó durante los momentos más duros del confinamiento. El espíritu, la voluntad, los cuerpos que se pusieron manos a la obra constituyeron el mejor ejemplo de cómo “otro Madrid era posible”. Por eso a la derecha y la extrema derecha aquellas experiencias no les gustaron. Desnudan su trampa. Hacían ver que hay otro modo de experimentar la libertad: estar juntos, escapar del aislamiento individual en el que nos quieren.

Decía el poeta San Juan de la Cruz que “para ir a donde no sabes, tienes que ir por donde no sabes”. Durante mucho tiempo se instaló en el imaginario social y político (de eso que podríamos llamar la izquierda), la idea de que lo importante para tener éxito en política era disponer de un objetivo definido, de una hipótesis certera, de un plan escrupulosamente trazado, aplicar una suerte de ingeniería social capaz de articular las voluntades colectivas, y dotarse de unos medios que permitieran llevar a efecto esos objetivos sin ambigüedad. Esta forma de hacer política, un tanto maquinal y desprovista de afecto, tuvo sus logros e hipotecas. Consiguió resultados y tuvo también decepciones alarmantes. Privilegió la “gran estrategia” frente a la “práctica cotidiana”.

Sin embargo, en un nuevo tiempo histórico cargado de incertidumbres, donde no es sencillo identificar esos supuestos “objetivos” (más allá, lógicamente, de los grandes anhelos emancipadores), y con todo el bagaje de lo aprendido en el ciclo anterior, algunas personas creemos que, quizá, fuera interesante pensar desde otro lugar. Un lugar que es también audaz, valiente, atrevido. Que lleva implícita su propia estrategia, pero que no se despega de lo ordinario ni de los cuerpos reales que deben encarnarla. Abrirnos a nuevas formas de contingencia donde la meta sea el resultado de una experimentación en devenir, hecha durante el camino, no antes del camino. Pensar, por ejemplo, que, para comenzar, quizá sea necesario recuperar en Madrid un cierto espacio de reflexión compartida, un espacio de personas, donde los vínculos sean el alimento imprescindible para la composición política. Un espacio donde se busque que tengan cabida voces de diferentes expresiones sociales, políticas y culturales críticas con el espectro neoliberal madrileño (con esa libertad injusta de “brillantina”).Una oportunidad para abrir un proceso de pensamiento y acción colectiva desde una metodología participativa. Volver a reivindicar que tan importantes son los “modos” y las “formas” en el hacer político como los resultados. Un espacio con sus propios tiempos y ritmos fuera de la lucha partidaria e institucional. Un proceso que se abra al común y que su propio recorrido marque la senda de lo que deberá ser. Sin un a priori, sin una hipótesis de partida, sin un horizonte de llegada preestablecido, sólo la voluntad de comenzar un camino juntos/as, abierto a la inmanencia y al lema machadiano de que “se hace camino al andar”. Un proceso donde la ciudadanía madrileña organizada y no organizada tenga la posibilidad de expresión desde la diversidad y la heterogeneidad, sin renunciar a sus propias identidades. Un proceso de “audición y escucha colectiva”, no una fábrica de respuestas. Un proceso que busque pensar Madrid como totalidad, como territorio integrado, por fuera de la lógica institucional que segmenta la realidad y la trocea. Un proceso donde se encarne el pensamiento en prácticas. No somos partidarios de pensar y luego actuar, sino que se piensa actuando y se actúa pensando, en una fusión imposible de escindir. Un proceso que, ojalá, sea capaz de construir herramientas de cooperación entre distintos agentes sociopolíticos para impulsar una agenda emancipadora en este territorio. La derecha y extrema derecha quieren convertir Madrid en un patio elitista, comercial, para unos pocos, condicionado a los intereses de las élites. Nosotros y nosotras buscamos convertir Madrid en el lugar de las mayorías, sin exclusiones.

Con esta idea, un grupo de personas, a título individual, decidimos hace tiempo poner algunas energías en animar la posibilidad de encontrarnos hoy. Sentar las bases materiales para que fuera factible esta reunión, para iniciar la conversación, empezar a imaginar y a reconocernos. Componernos en un sentido liberador y crítico. Y hacerlo desde la ilusión, la alegría, la fuerza que nos da el común. Hoy es un principio, nada más. No un puerto de llegada. Será el propio proceso el que determine los pasos a dar, el horizonte de trabajo. Y será el proceso mismo quien determine “adónde quiere ir” y “cómo quiere ir”.

Pero como el ruido que nos rodea casi siempre es ensordecedor. Conviene decir también “qué no queremos ser ahora mismo”, qué elementos no están hoy en nuestra cabeza. No somos un colectivo ya establecido. No somos una propuesta para la unificación de la izquierda en Madrid. No somos una emboscada para montar una candidatura electoral municipalista. No somos un espacio de reflexión sólo entre partidos políticos. No somos un espacio productivista con fines y objetivos predeterminados. No se busca llegar a consensos ni a acuerdos ya, sino poner en valor el propio debate colectivo dentro del ámbito progresista en Madrid. Se busca dar importancia a la necesidad del reencuentro, de la imaginación colectiva, del diálogo. Ser semilla, antes que fruto.

Os invitamos a que hoy, si os apetece, empecemos esa labor de semilla, preparar la tierra dentro de la cual pueda germinar un horizonte de cooperación, de afectos compartidos, de luchas resistentes y de puesta en marcha de prácticas plagadas de ilusión, de alegría, de coraje y de belleza.

Gracias.

Expectativas previas al encuentro

Previamente a la celebración del encuentro y a modo de sondeo, se envió un breve cuestionario a las y los hasta ese momento inscritos al que respondió casi un centenar de personas. Tal y como se hizo referencia en el acto, a continuación se exponen las preguntas y respuestas recibidas.

Pregunta 1.

Comentario:

Hay un gran consenso sobre el papel de las organizaciones sociales y un sentir mayoritario sobre la participación en forma de partidos y a nivel individual.

Pregunta 2.

Comentario:

También hay una demanda muy alta sobre cuidar algunos aspectos de los espacios políticos que habitamos, como la transparencia, la diversidad o la gestión de los tiempos.

Pregunta 3.

Comentario:

Más repartida está la cuestión de cómo hacer una evaluación colectiva del pasado reciente, incluso hay un porcentaje significativo que ni siquiera lo ve. También hay que decir que varias respuestas apuntaban a combinar diferentes formas.

Pregunta 4.

Preguntábamos sobre qué errores del pasado reciente sería importante no repetir. Para visualizar las respuestas hemos separado los términos más repetidos en negativos o positivos, aunque estos últimos estuvieran expresados como errores (“falta de […]”) para tener una imagen más clara del sentir mayoritario. Creemos que son bastante elocuentes.

Negativo Positivo

 

Grupos de trabajo

A continuación se exponen las notas que se tomaron en cada grupo.

Grupo amarillo

¿Qué objetivos políticos te parecen prioritarios?

  • Construir un espacio común plural participativo (estabilidad temporal).
  • Rearme político con acción electoral.
  • Infancia, pobreza energética, remunicipalización, vivienda, especulación, medio ambiente…

¿Qué ámbito o escala territorial te parece más adecuado?

  • Comunidad de Madrid.
  • Barrios, especial sensibilidad.
  • Estado y/o Madrid ciudad.

¿Qué herramientas de cooperación necesitaríamos?

  • Espacios de participación / grupos de trabajo / plataforma propuesta. Asamblea (capacidad de decisión).
  • Apoyo en movimientos sociales.
  • Intersección participativa.

Grupo rojo

¿Qué objetivos políticos te parecen prioritarios?

  • Vivienda, trabajo (jóvenes), educación pública, Reducción de la desigualdad con sostenibilidad.
  • Participación migrante en los espacios políticos y de decisión y derechos LGTBI.
  • Que componerse políticamente sea el propio objetivo.

¿Qué ámbito o escala territorial te parece más adecuado?

  • Propuesta: Barrios, distritos, territorio propio.
  • propuesta: Municipios y creación de nuevos ayuntamientos en los distritos del sur.
  • Ámbito regional.

¿Qué herramientas de cooperación necesitaríamos?

  • Más organización social, construcción de movimientos sociales, más espacios de encuentro y de trabajo colectivo.
  • Necesidad de tolerar y convivir con la heterogeneidad.
  • Necesidad de dedicar más tiempo a construir organizaciones engrasadas y sólidas, sin prisas de calendario electoral.

 

 

Grupo azul

¿Qué objetivos políticos te parecen prioritarios?

  • Crisis ecológica / crisis ecosocial.
  • Renta básica.
  • Defensa de lo público.
  • Trabajar un imaginario propio.
  • Posibilidad de una alternativa electoral.
  • Derecho a la ciudad.

¿Qué ámbito o escala territorial te parece más adecuado?

  • Barrial y municipal.
  • Autonómico.

¿Qué herramientas de cooperación necesitaríamos?

  • Formas incluyentes de hacer política.
  • Diálogo con partidos e instituciones.
  • Participación y componer proyectos ilusionantes unido a la movilización social.
  • Formas orgánicas de hacer política.
  • Generar espacios de escucha.
  • Crear un tejido social fuerte.
  • Es necesaria la acción institucional. Hay que componer los dos ámbitos, la movilización y la acción institucional en paralelo. Solo la representación institucional nos lleva a la frustración y no conseguir objetivos.
  • Ampliar las formas de hacer política, incluir a sectores no politizados.

Reflexiones/dolores:

  • La gente vulnerable separada de la ciudadanía. VOX recoge descontento social. La derecha toma el concepto de libertad. La izquierda ha perdido la conexión con la ciudadanía. Cansancio. Rabia. La movilización social y el conflicto puede ser pernicioso. La izquierda no tiene que seguir creyéndose lo que escuchó hace tiempo, y que eso anterior es lo que la sociedad sigue necesitando. Es vital crear entornos de escucha. ¿Cómo conectar con la escucha y la ilusión? Nos han robado la libertad y la alegría en muy poco tiempo. Volver a reencontrarse para abandonar el individualismo. Necesidad de construcción colectiva, atractivo y seguro para otros lugares/colectivos que hoy no están aquí o no se pueden permitir estar aquí (queers, personas racializadas).
  • Necesidad de balance político, se expresa el malestar de que se produjo un vaciamiento de los movimientos sociales.
  • Esto no va de nosotras, va de otra gente que no está en estos espacios, esa gente tiene miedo de acabar en un CIE, que pierde su casa, cómo articular la respuesta a esos conflictos y necesidades. Necesitamos un camino. Debemos tener claro que la institución es una herramienta más.

Grupo verde

¿Qué objetivos políticos te parecen prioritarios?

  • Llegar de nuevo a la gente. Recortar la distancia con la gente precarizada.
  • Recuperar ilusión y deseo de cambio. Concretar los objetivos.
  • Justicia social. Resaltar la necesidad de que las personas más marginalizadas estén bien para que todas las personas puedan estarlo. Cohesión social.

¿Qué ámbito o escala territorial te parece más adecuado?

  • Ámbito no territorial sino sectorial en movimientos sociales.
  • Barrio.

¿Qué herramientas de cooperación necesitaríamos?

  • Un discurso distinto.
  • Canales de participación ciudadana.
  • Herramientas digitales.

Palabras de cierre del encuentro

Las conversaciones colectivas necesitan tiempo porque son complicadas. Y hoy era sólo un comienzo, un echar a andar. Pero sin ese primer paso es imposible dar el siguiente y mucho menos el siguiente.

La metáfora quizá parezca manida, así que digámoslo de una manera mucho más poética, radical. Y para ello convoquemos las palabras de la gran filósofa María Zambrano, que decía: “El claro del bosque es un centro en el que no siempre es posible entrar; desde la linde se le mira y el aparecer de algunas huellas de animales no ayuda a dar ese paso. Es otro reino que un alma habita y guarda. Algún pájaro avisa y llama a ir hasta donde vaya marcando su voz. Y se la obedece; luego no se encuentra nada, nada que no sea un lugar intacto que parece haberse abierto en ese solo instante y que nunca más se dará así. No hay que buscarlo. No hay que buscar. Es la lección inmediata de los claros del bosque: no hay que ir a buscarlos, ni tampoco a buscar nada de ellos. Nada determinado, prefigurado, consabido”.

Nosotros y nosotras hemos querido contradecir cariñosamente a María Zambrano apoyándonos en su maravilloso magisterio. Hoy fuimos tratando de atisbar un claro del bosque. No nos resistíamos a permanecer en la oscuridad. Queríamos ese lugar intacto en medio del ruido y la desconfianza que estaba ahí, y era necesario conjurar. Hoy fuimos persiguiendo desde la linde de la atomización ese rumor de pájaros, ese runrún que anima al encuentro pausado con la brisa. Sabíamos que el bosque, la incomunicación, las pasiones tristes, las decepciones políticas no nos ayudaban a descubrir los “lugares que parecen haberse abierto en un solo instante”. Y ese instante de lo colectivo, casi mágico, se guardaba escondido en el fondo de nuestros anhelos. Era casi invisible. Pero estaba ahí, agazapado. Y sabíamos que necesitaba expresarse, que tenía que haber claros del bosque en este Madrid a veces opaco. Sabíamos que, si nos dejábamos llevar y poníamos un poco de tiempo y esfuerzo, y nos desembarazábamos de lo “determinado, prefigurado, consabido” quizá podríamos internarnos por senderos que las huellas de animales no consiguen borrar. Sabíamos que más tarde o temprano tropezaríamos con un “claro del bosque”, ese que nos ayudara a entrever la vida. Porque la política es la vida. O, dicho de otro modo, no hay política fuera de la vida.

Así que, al menos desde el pequeño grupo de personas que nos empeñamos en hacer realidad todo esto, os queremos transmitir que hoy ha sido para nosotros “un claro del bosque”, y que es sólo un comienzo si así lo deseáis, y que por mucho que se empeñen en convertir la vida en un parque de recreo insípido y previsible, la vida se impone con su ligereza, su potencia y sus ganas de transformar lo heredado. Queremos expresaros nuestra gratitud y recordar(nos) que “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, Que “cuando se apagan las farolas brilla Sol”, que “si no nos dejan soñar, no les dejaremos dormir”, y que volveremos a reinventar la realidad porque somos la realidad misma, con sus luces y sombras. Somos los afectos que hay en esta comunidad de gentes para alcanzar, con justicia, aquello que anhelos. Y ya lo dijo, en circunstancias mucho más difíciles, Salvador Allende, “la historia es nuestra y la hacen los pueblos”.

Muchas gracias.

Evaluación por parte de las personas asistentes

En los días siguientes al encuentro, se envió a las personas que asistieron un breve formulario anónimo de evaluación. El informe de las respuestas recibidas se presenta a continuación.

Pregunta 1.

Pregunta 2.

Comentarios al respecto:

  • Alguna pregunta más encaminada a la praxis.
  • Nos conocíamos todas, y eso no es bueno.
  • Fue interesante, el espacio ayudó mucho a crear clima.
  • Grupos más pequeños y más tiempo.
  • Para fases siguientes: grupos menos numerosos y con más tiempo para hablar.
  • Puntos de vista diferentes, por un lado el de Pensar Madrid y por otro el mío. Pero respeto profundamente la intención.
  • No queda claro como poder avanzar y cual serán los siguientes pasos con una propuesta común.
  • Si bien las preguntas eran correctas y se trataba de ir de lo general (objetivos) a lo concreto (herramientas) creo que hubiera sido oportuno acotar más las cuestiones vinculadas a los objetivos ya que creo que en algunos casos quedó en términos demasiado abstractos.
  • Fue bastante dinámico.
  • El cruce de los comentarios enriquece y deja para después las precisiones que respondan a las realidades presentes, actuales y futuras: vale.
  • Si el objetivo era simple y llanamente encontrarse, la propuesta ha sido acertada. No obstante, la ambigüedad y falta de concreción de la propuesta más allá de ese encuentro no logra que se genere ilusión, en el mejor de los casos mantiene la expectación siendo objetivos muy livianos, se consiguieron por completo.
  • Pues la verdad es que me hubiera gustado haber tenido más tiempo para el debate. Para mí fue enriquecedor saber que somos muchos con inquietudes parecidas y distintas formas de conseguirlas.
  • Pasamos de las Asambleas del 15M a las conferencias para presentar iniciativas. Estas iniciativas me parecen más adecuadas e interesantes.
  • Creo que el encuentro estuvo cuidado para favorecer un intercambio de ideas inicial.
  • Muy acertada la propuesta de trabajo con los compañeros de al lado.
  • Para un primer encuentro no está mal, pero para el futuro me parece un método muy dirigista.
  • Me parece buena y necesaria la iniciativa, pero pensar a fondo es algo más que expresar el sentir social y esto es lo que más quedó reflejado.
  • La poca presencia de personas migrantes.

Pregunta 3.

¿Qué es lo que más te ha gustado?

  • El tiempo de “terapia” fue corto para ir a lo más propositivo.
  • La organización.
  • La diversidad de personas.
  • El mimo que se transmitía desde quienes lo habíais preparado <3
  • La dinámica y la apertura en el horizonte.
  • La voluntad de escucha y el fomento de la participación.
  • Ambiente de trabajo e ilusión (expectante) por construir y sumar.
  • La idea.
  • La presencia de jóvenes.
  • La presencia de mujeres jóvenes.
  • En líneas generales, casi nada. Aunque el intercambio de visiones e inquietudes siempre es positivo.
  • La duración y el concierto.
  • El espacio de encuentro entre gente afín y el debate.
  • Generar un espacio de encuentro amable entre diferentes sensibilidades.
  • Reencuentro de gente válida.
  • La buena gestión de tiempos y las ganas de la gente de hacer algo por el cambio.
  • Encontrar a otros cuyas visiones son muy diferentes: escucharse para el futuro.
  • Trabajo en grupo y elaboración de objetivos.
  • Lo cuidado que ha estado todo el evento.
  • Descubrir que hay ganas y que no falta entusiasmo.
  • Respetar los tiempos.
  • El encuentro en sí mismo.
  • La organización de la jornada.
  • La metodología de dinamización del grupo.
  • El haber iniciado un camino colectivo.
  • Dinámica de las intervenciones (ágiles), pluralidad en los participantes.
  • El ambiente relajado y amable.
  • La diversidad de la gente, la autocrítica y la entrega.
  • Crear un espacio donde debatir ideas para sumar.
  • El texto al que dio lectura Ernesto García del “Grupo Motor”…y el cierre con música. Desde luego, el reencuentro humano.
  • Que había sintonía y ganas de hacer algo x mejorar Madrid.
  • La dinamización de la sesión, dónde se ha respetado los tiempos, dando la posibilidad que todo el mundo pudiera intervenir.

Pregunta 4.

¿Qué te ha faltado? ¿Qué se hubiera podido hacer de otra manera?

  • 5-10 minutos de taller de propuestas concretas (se que era muy difícil y quizás en el primer encuentro no era el momento).
  • Más tiempo.
  • Yo hubiera avanzado más sobre los puntos fuerza.
  • Un espacio más accesible física y simbólicamente.
  • Haber atraído a aquellas que están ya articuladas y que no se sienten representadas.
  • El alcance de la jornada a personas que normalmente no acceden a estos espacios.
  • Creo que hubiera sido positivo trasladar una propuesta de continuación más concreta.
  • Con tantos re-inicios históricos que hemos tenido, sabe a poco. Sin mirar atrás, sería bueno lanzar ideas que aterricen en un modelo realista y efectivo de trabajo.
  • Un poco más de tiempo, de mañana y tarde.
  • Post-it detrás colores para diferenciar bien las respuestas a las preguntas y organizar mejor las ideas.
  • Un breve espacio para la presentación de participantes en el grupo.
  • A mi juicio, una apuesta de movimiento a corto plazo. Independientemente de crear una senda paralela en la que se fragüe una base sólida.
  • Creo que es una primera aproximación para ver el sentir general. Me parece bien.
  • Exposición de objetivos iniciales.
  • Quizás un poco más de tiempo para dialogar entre grupos.
  • Como lo necesario es buscar encuentros, alguna diferencia podría haber apoyado el inicio del siguiente paso.
  • Me ha faltado eso, más debate.
  • Sé que es difícil, pero faltó tiempo y consolidación de algunas ideas motoras.
  • Todo el mundo parecía tener muy claro qué pasa en la ciudad, qué es necesario hacer o rehacer. Quizás nos hubiera venido bien un baño de humildad: escuchar breves presentaciones de colectivos barriales, activistas y/o científicos sociales esbozando los cambios que la pandemia ha traído a la ciudad.
  • Tiempo, pero era solo el comienzo, quizás grupos más reducidos, y por temas en concreto.
  • Quizá algo más de concreción sobre futuros pasos a dar.
  • Llevar las respuestas preparadas y que en el acto se debatieran, también se podía haber habilitado un espacio online para gente que no podía ir.
  • Los colores de los grupos deben sostenerse por temáticas.
  • Análisis de experiencia política previa siendo el primer encuentro, estoy satisfecha.

Pregunta 5.

Comentarios al respecto:

  • Calibrar algunas dinámicas, u otros tiempos, para un abordaje mucho más reflexivo, sentido y trabajado.
  • La facilitación del grupo rojo fue excelente, tanto la moderación como la síntesis de lo hablado.
  • Un arranque perfecto que debe encontrar continuidad.
  • Sesgo de grupo terapéutico.
  • Interrumpía reflexiones.
  • Fueron exposiciones más que diálogo.
  • En algunos momentos la moderación resumía mensajes de las aportaciones que no eran exactamente lo que habían dicho. Reinterpretaban.
  • La dinamización estuvo bien pero en mi opinión poco guiada hacia los debates que se planeaban y demasiado enfocada hacia los “sentires”.
  • Es difícil conciliar todas las propuestas y buscar algo común que nos aglutine y defienda todas las propuestas.
  • Una parte del equipo podrá ser propuesto por un tiempo a la asamblea para poder representar en debates más amplios. Gracias por el esfuerzo.
  • Gracias por el impulso y suerte para todas.
  • Repetir pronto.
  • Gracias por la iniciativa.
  • Gracias y quedo pendiente de la siguiente comunicación.
  • Gracias por seguir trabajando por el bien común.

Presupuesto

INGRESOS GASTOS
Aportaciones personales grupo motor 663,00 € Dinamización 400,00 €
Ilustraciones 100,00 €
Web/Dominio 80,00 €
Papelería 83,00 €
TOTAL 663,00 € TOTAL 663,00 €

 

Este encuentro también ha sido posible gracias a la inestimable colaboración de:

  • Ateneo de Madrid.
  • Variedades Azafrán (grupo musical).
  • @cuadernista (ilustraciones)

Nuestro agradecimiento por ello.

 

Comunicación

NOTA DE PRENSA

Dos centenares de personas dan comienzo a un proceso para Pensar Madrid

  • Pensar Madrid es una iniciativa destinada a “reencontrarse para pensar el pasado, el presente y el futuro de la ciudad y la comunidad”.
  • El Ateneo de Madrid ha albergado esta mañana un proceso que quiere dar respuesta a “la orfandad de un diagnóstico y común y de un espacio de pensamiento colectivo”.

En torno a doscientas personas se han reunido hoy en el Ateneo de Madrid en la primera convocatoria abierta de Pensar Madrid, una iniciativa que quiere impulsar el trabajo en común entre “las distintas sensibilidades que se oponen al modelo neoliberal impuesto durante décadas y a la reacción conservadora recrudecida en los últimos años”, planteando una respuesta a “la orfandad de un diagnóstico y común y de un espacio de pensamiento colectivo”.

Con esta jornada arranca un proceso destinado al “reencuentro” de personas procedentes de diferentes experiencias sociales, políticas y culturales que se incorporan a título individual para “para pensar el pasado, el presente y el futuro de la ciudad y la Comunidad”. La intención es generar “un proceso de escucha colectiva, y no una fábrica de respuestas”. Para ello, el trabajo durante la mañana se ha organizado a través de varios grupos, que debatieron sobre objetivos políticos prioritarios y posibles maneras de organizarse para conseguirlos. En las conclusiones se repetían algunas prioridades clave: defensa de los servicios públicos, reducción de la desigualdad, crisis ecológica, feminismo, poder migrante, derechos LGTBI o justicia y cohesión social.

Las y los asistentes incidieron también en la necesidad de construir un espacio plural y participativo, sostenible en el tiempo y capaz de dar cabida a los distintos actores implicados, fortaleciendo especialmente a los movimientos sociales y los espacios de encuentro y trabajo colectivo. Aunque es un proceso que se entiende a diversas escalas territoriales, el sentir general del encuentro ponía énfasis en la importancia de los barrios como motor de este tejido.

“Hoy era solo un comienzo, un echar a andar”, se escuchó en la despedida de la jornada. El proceso de Pensar Madrid continuará ahora con la organización de un próximo encuentro, abriendo su organización al conjunto de las personas asistentes, que quedan emplazadas a continuar el trabajo.

La iniciativa —cuyo texto de presentación puede leerse en www.pensarmadrid.org— hace hincapié en la importancia de la diversidad y la pluralidad. También en la necesidad de trabajar “de acuerdo a sus propios tiempos y espacios, sin la prisa de las maquinarias electorales” y reconociendo la importancia de los afectos. Pensar Madrid se presenta, así, como un espacio para “reencontrarse” tras “un tiempo donde el vínculo, la escucha y la cooperación han sido muy difíciles”.

 

Contacto para medios: Grupo motor Pensar Madrid.

 

IMPACTO EN MEDIOS

Ctxt

https://ctxt.es/es/20210901/Firmas/37252/pensar-madrid-reencuentro-izquierdas-ateneo-de-madrid.htm

El Diario

https://www.eldiario.es/madrid/primeros-pasos-pensar-madrid-sembrar-semillas-volver-unir-izquierda_1_8424810.html

Público

https://www.publico.es/actualidad/desigualdad-social-200-personas-partidos-izquierdas-movimientos-sociales-sindicales-inician-proceso-crear-alternativa-madrid-ayuso.html

El Salto

https://www.elsaltodiario.com/la-semana-politica/partido-popular-madrid-todo-queda-familia?s=09

El Asombrario

https://elasombrario.publico.es/debatir-verdad-renovacion-izquierda-espana-y-madrid/

El Confidencial

https://www.elconfidencial.com/espana/2021-10-18/pensar-madrid-replica-plataforma-yolanda-diaz_3304892/

ABC

https://www.abc.es/espana/madrid/abci-exconcejales-carmena-y-cargos-podemos-suman-plataforma-contra-derecha-neoliberal-202110231400_noticia.html

ABC Madrid

https://www.abc.es/espana/madrid/abci-nuevo-15-m-rearma-exediles-y-exdiputados-pleno-auge-yolanda-diaz-202110240042_noticia.html

El Mundo Madrid

https://www.elmundo.es/madrid/2021/10/19/616db61621efa088148b458f.html

Ok Diario

https://okdiario.com/madrid/izquierda-madrilena-monta-foro-repensar-estrategia-largo-plazo-tiron-ayuso-7853072

El Cierre Digital

https://elcierredigital.com/investigacion/894406327/errejonismo-recela-nueva-plataforma-pensar-madrid-lista-izquierda-psoe.html

@pensarmadrid

pensarmadrid2021@gmail.com / pensarmadrid.org/